Realizamos una entrevista a María, compañera del equipo Mi ayuno.

Hola María, ¿te presentas y nos cuentas un poco quien eres y a qué te dedicas?

María:

Hola a todos. Me llamo María Ramos, tengo 37 años.  Formo parte de la Junta directiva del Club Excursionista de Catalunya, cuya sede se ubica en Sant Cugat. Este Club es pentacampeón de las Caminadas de resistencia de Catalunya.

Soy monitora de tiempo libre y guía de montaña en Pirineos. Coordino y organizo viajes y deportes en montaña. Practico carreras de montaña y actividades relacionadas con el medio: raquetas de nieve, escalada, senderismo y alta montaña.

 Actualmente estoy cursando un Máster en Psicología deportiva y Coach y también TD1 (Técnico deportivo en media montaña). Trabajo la parte psicológica, emocional y espiritual en el medio natural.

Vivo por y para la montaña, practico yoga y meditación. También formo parte del personal voluntario de Cruz Roja y realizo preventivos (tareas de Primeros Auxilios y Socorrismo), tanto en montaña como en el Prat de Llobregat, donde resido.

 ¿Cómo te incorporaste al equipo de Mi Ayuno y por qué?

 María:

Me había dispuesto a hacer el Camino de Santiago Francés en invierno y a los pocos días, ya se había generado un grupo que me acompañaba allá donde iba. Eran todos extranjeros (mi inglés es de supervivencia) pero enseguida se creó complicidad.

Durante el viaje, conocí a Christian, miembro fundador de Mi Ayuno y, una noche, mantuvimos una charla sobre la vida, convicciones, valores y experiencias … Pudo comprobar la complicidad que existía entre las personas, la energía y cómo se generaba una relación de empatía y asertividad. Al día siguiente, nos encontramos en otro albergue y se decidió a hablarme de Mi Ayuno. Me pareció un proyecto muy interesante y me invitó a que participara en uno de sus programas para que pudiera comprobar lo que se estaba tratando. Así lo hice.

Cuando regresé a casa, llamé a Damien y concertamos una cita para conocernos. Hubo conexión y, el 3 de Mayo realicé el programa de ayuno de 6 días. Me pareció realmente interesante, el hecho de vivir una experiencia que te permitiera identificar y distinguir perfectamente el hambre emocional del hambre real.

He trabajado de forma introspectiva y reflexiva sobre mi crecimiento personal y me resultó muy gratificante sentir como poco a poco iba dominando mi mente; iba identificando ese “hambre” y trabajando en su origen. Estar 6 días sin comer sólidos no me debilitó, muy al contrario, tenía más energía y un nivel de claridad de pensamiento superior al que tenía anteriormente. Además, tras recuperar una alimentación equilibrada, me di cuenta que había mejorado mi rendimiento físico.

Sentir los beneficios del ayuno en mí misma y valorar el magnífico equipo de profesionales con los que Mi Ayuno contaba (ahora compañeros), hizo que me ilusionara con el proyecto y me implicara con alma y corazón.

Cuéntanos tus experiencias. Has acompañado a un grupo de 10 personas, ayunantes durante el Camino de Santiago, en agosto de 2014. ¿Cual era el perfil de los clientes?

María:

Soy peregrina de corazón… He recorrido el Camino de Santiago más de 9 veces por distintos caminos: Francés, Norte, Portugués, Finisterre, Sanabrés (parte de Via la Plata), Primitivo… Lo he hecho por tramos (etapas) y entero… Conozco bien las dificultades del Camino y también sus beneficios. Siempre digo que “El Camino siempre nos da lo que necesitamos, sin ni siquiera saber que lo necesitábamos.”

Cuando decidimos hacer un programa de Mi Ayuno recorriendo las 5 últimas etapas del Camino de Santiago pensé: «Es un sacrilegio pasar por Galicia y no probar su cocina!!» Y, acto seguido me pareció un reto hermoso. Poder realizar el Camino de Santiago viviendo una experiencia de autocontrol, de introspección y reflexión… de desintoxicación del cuerpo y la mente… Y nos pusimos a organizarlo con pasión y ganas.

 Cuando conocí a los clientes que iban a participar en este viaje, me alegró reencontrarme con personas conocidas, repetidoras del programa con las que había compartido ya, ayunos anteriores.

 Pasaron los días y a pesar de que íbamos parando en algunos bares y restaurantes para ingerir infusiones; nadie, repito nadie, desistió llegar al final sin probar sólido alguno. Acababan las etapas, sonreían, compartían experiencias entre ellos y otros peregrinos que íbamos encontrándonos, vencían cada día sus propios muros, y vivían el Camino con energía y ganas. Me encantó compartir con ellos la pasión y la magia del Camino.

¿Cuales fueron los motivos de esas personas?

María:

Los motivos que mueven a una persona a realizar el Camino de Santiago son diversos: espirituales, religiosos, deportivos, turísticos… No obstante, cuando haces el camino, poco importan tus motivos, pues el Camino obra su magia en ti, siempre. Hacerlo además, practicando ayuno de sólidos, es claro indicador de la necesidad de un cambio a nivel físico y por consiguiente psíquico (o viceversa). Es decir, que la persona es consciente que desea liberar a su cuerpo de toxinas, mejorar la salud física y ésto, inevitablemente, repercute en una mejora, también, en el estado mental (mayor claridad de pensamiento, actitud positiva, etc …)

¿Han tenido una preparación previa al programa?

María:

Mi Ayuno proporciona unas pautas sobre alimentación y recomendaciones deportivas con el objetivo de introducir al ayunante, de una forma progresiva, a las condiciones que va a encontrarse en el Camino de Santiago. También se les facilita una guía sobre el equipaje a llevar y otros datos de interés.

¿Qué ha sido más difícil para el grupo?

María:

Lo cierto es que no hubieron dificultades más allá de algunas llagas en los pies de algún ayunante. Algo muy normal, tras varios días de caminata.

Y, ¿qué ha sido lo más agradable?

María:

Sin duda, la cohesión del grupo, el cariño y apoyo que se mostraban… La convivencia no siempre es fácil y más cuando un grupo de personas acaban de conocerse, comienzan a caminar y lo hacen en ayunas. No obstante, el respeto, la empatía y las risas compartidas dieron lugar a un grupo unido y carismático.

¿Qué destacarías de esta experiencia, que combina el ayuno con un esfuerzo físico importante (camino de 20-25 kms de media)?

María:

Destacaría la fuerza. La fuerza del grupo, la fuerza individual, la convicción con la que cada uno de ellos llevaba a cabo su objetivo. Los participantes se “comieron” los kilómetros con alegría, con ganas, motivándose en el cansancio.

También destacaría, la organización del programa, el disponer de servicio de masajes tras las caminatas, hospedajes confortables y la organización de la logística. Todo ello, facilitó mucho este proyecto.

¿Recuerdas alguna anécdota?

María:

Hubieron muchas anécdotas, pero quizás, la más significativa que recuerdo fue cuando a una de nuestras clientas se le rompió la chancla que llevaba. Sólo podía ponerse chanclas porque días antes del programa tuvo un accidente en el pié y no podía ponerse otro calzado. Lo cierto es que me sorprendió su fortaleza. Hacía los kilómetros sin quejarse, adaptando su paso y su pisada al terreno. Cuando se le rompió la chancla, se preocupó porque esas eran perfectas para caminar con su dolencia, así que, tuvimos que idear la forma de conservar la suela y adaptamos la misma, con unas gomas de pelo. Así pudo continuar dos etapas más con sus chanclas… Fue genial!

¿Cómo será el próximo programa de agosto:tiempo, días, recorrido…? 

María:

Este año tenemos previsto realizar el tramo del Camino Portugués, del 8 al 15 de agosto. 6 días de camino que nos llevarán a recorrer preciosas localidades como Tuy, pueblo empedrado bañado por el Rio Minho y que nos hace de frontera con Portugal. Arcade, con su impresionante Colegiata y hasta llegar a la bellísima Pontevedra. También caminaremos por Padrón (pueblo de los pimientos del mismo nombre), y así, hasta llegar a Santiago, accediendo a la mágica Plaza del Obradoiro, a los pies de la misma Catedral.

Este año, además, contamos con una sorpresa!! Para aquellos que quieran continuar el Camino o a quienes las fechas indicadas no les vaya bien ir, ampliamos estancia y nos vamos a recorrer el Camino Fisterre!!

Del 15 al 22 de Agosto, descubriremos los senderos que nos llevarán, entre el mar y la montaña, al FIN DE LA TIERRA!!, donde cuenta la leyenda que miles de peregrinos llegaban a este místico lugar y allí quemaban sus ropas como símbolo de dejar atrás una vida y comenzar una nueva allí mismo, en el Km 0. Hoy, miles de peregrinos siguen acercándose a quemar simbólicos objetos o escritos con el deseo de dejar allí aquello que les hace daño y salir más ligeros hacia su nueva vida. Un precioso recorrido entre bosques de eucalipto y roble, con olor a sal. Playas paradisíacas y pequeños pueblos empedrados vestidos con sus centenarios hórreos harán de éste exigente camino, la delicia del caminante.

¿Algún mensaje para animar a la gente?

María:

El Camino de Santiago es una metáfora del Camino de la vida… un camino de aprendizaje, de curación y crecimiento. Todas las personas que han recorrido el Camino han experimentado su magia. Hacerlo en ayuno de sólidos, atreverte a mirar hacia dentro, a encontrar aquello que siempre has buscado y hacerlo con un equipo de profesionales que te cuidarán y te ayudarán a que encuentres las herramientas necesarias para hallar tu bienestar.

Atrévete a vivir esta aventura que sólo te hará ganar.

La vida está para ser vivida, para experimentar y con la experiencia llega el aprendizaje. Hacer lo que uno siente, siempre, nos libera de las ataduras de unas creencias emocionales que nos llevan a la infelicidad. Esta es mi forma de vivir, mi filosofía. Os invito a vivir la experiencia. Agradeceros vuestra dedicación y espero veros pronto!

Un fuerte abrazo.

¡Gracias María, igualmente!