Cataluña nos permite vivir el ayuno entre dos fuerzas muy distintas y, al mismo tiempo, profundamente complementarias: el agua y la tierra.
Hay retiros que invitan a dejar fluir, a soltar y a envolverse en el mar, las aguas termales o el spa. Y otros que nos devuelven al suelo, a la piedra, a los caminos y a esa sensación de volver a las raíces.
Tres destinos, tres atmósferas y una misma intención: salir del ritmo habitual, hacer espacio y dejar que el lugar forme parte del ayuno.