Para tratar de para aliviar dolores musculares debidos al estrés diario, a las posturas laborales incorrectas y también a la posible falta de realización de ejercicio y estiramientos a diario, tenemos a nuestro alcance uno de los mejores tratamientos a aplicar para evitar y, poner fin a todos estos malestares de tan diferentes índoles, se trata de los masajes manuales.

Son algo muy necesario para paliar determinadas molestias.

El punto de origen de una dolencia en cualquier parte del cuerpo está controlado de alguna manera por nuestro cerebro, que reacciona inmediatamente y hace que nos llevemos la mano a frotar la zona dañada, lo cual no cura el dolor, pero alivia durante unos instantes esa sensación.


El contacto físico consigue que nuestro cuerpo se cargue de nuevas energías y libere tensiones, logrando así que todo vuelva a fluir con normalidad.

Hagamos un poco de historia para ver donde se originó esta relajante terapia.

Según los libros de historia, los griegos de clase media y alta, untaban sus cuerpos con aceite de oliva y otras esencias tras pruebas deportivas.

Después de ellos, los gladiadores romanos también recibían masajes para calentar antes de la lucha en los circos romanos así como para relajarse. Por desgracia, tras la caída del imperio romano se perdió esta costumbre y, no fue hasta en la Edad Media, cuando se recuperó, aunque no se relacionaba con la salud en esa época, sino con el erotismo. En la actualidad, hemos podido recuperar las vertientes saludable y regeneradora del masaje aplicadas a muchas enfermedades.  Eso sí, no podemos negar que es bien curiosa su historia.

¿Qué es exactamente un quiromasaje?

Un conjunto de movimientos que se hacen con las manos  y se realiza de manera cuidadosamente sobre un área específica del cuerpo, mediante estiramientos, fricciones y compresiones rítmicas.

Los masajes también tienen efectos benéficos sobre la piel. Al principio se vuelve más suave y más fina, a medida que se hacen más masajes ésta se vuelve más dura sin perder la suavidad conseguida. También limpia impurezas, elimina células muertas,

¿Cómo actúan los masajes en nuestro cuerpo?

Si los músculos están tensos debido a que se han sometido a demasiado esfuerzo acumulan toxinas que causan dolor, rigidez, o espasmos musculares. El masaje incrementa la circulación de la sangre en los músculos, oxigena los tejidos, reduce el tiempo de recuperación en lesiones y acelera la eliminación de sustancias.

Sus beneficios

Los beneficios que producen los masajes son numerosos. Es una herramienta útil en algunos problemas psiquiátricos,  como el estrés, la ansiedad y la depresión, para combatirlo se emplea el quiromasaje, la reflexoterapia y el Shiatsu, por ejemplo. En varios países, se utilizan estos tratamientos en sus hospitales para complementar a los tradicionales.

A nivel del sistema nervioso, decir que reducen la tensión, favorecen la relajación física y psíquica ya que tienen efectos calmantes.

Mejora la actividad los órganos internos y ayuda a eliminar desechos orgánicos.

Cuida nuestra piel y también lo hace subcutáneamente ya que facilita la absorción de líquidos, evitando así la aparición de hinchazones y ayuda a deshacer cúmulos de grasa, salvando así la posible aparición de celulitis.

Hay que tener en cuenta que nunca se pueden dar masajes cuando tengamos fiebres altas, sobre zonas en las que hayan infecciones en la piel, quemaduras, fracturas óseas o heridas abiertas. Hay que evitar categóricamente,  dar masajes a personas enfermas de cáncer o de otras patologías graves, ya que el movimiento de la sangre en sus cuerpo durante el masaje podría propagar a nuevas zonas del cuerpo, células enfermas.

Esperamos que este artículo os haya ayudado a conocer un poco más el amplio y beneficioso mundo del masaje.