Según una entrevista realizada por la revista digital ABC al investigador italiano Luigi Fontana, la forma de comer actual se está rediseñando y cambiando por la actual dieta mediterránea «porque si no la situación será insostenible».

Luigi Fontana es reconocido por sus investigaciones en nutrición, envejecimiento y longevidad. Insiste en la optimización de la dieta como camino para suavizar el paso de los años y las enfermedades asociadas. Está encontrando opciones dietéticas y farmacológicas para optimizar los beneficios de la restricción dietética. En este momento, se encuentra en Universidad de Washington (EE.UU.)iniciando un estudio para poder comparar los efectos de la dieta mediterránea con los de la alimentación habitual.


Comenta que está demostrado en estudios muy anteriores al suyo, como el publicado en 1935, realizado con animales donde se demostraba que una restricción de un 30-40% en las calorías aumentaba la vida sin malnutrición.Tras este estudio se han hecho muchísimos más que confirman que la restricción de proteínas se asocia con una una vida más larga y sana, libre de cáncer, obesidad, diabetes o enfermedad cardiovascular. Lo que este investigador pretende probar ahora es verificar que, los mecanismos que hacen que esto ocurra en animales, también lo hagan en humanos.

Asegura que, personas que siguen una dieta con una restricción del calorías y proteínas del 20%, tienen menos sobrepeso y obesidad, niveles de azúcar y de tensión arterial muy buenos, menos inflamación,y colesterol en su estado óptimo. En animales, el ayuno intermitente reduce el riesgo de cáncer y prolonga la longevidad. Comenta que están realizando estudios en personas que ayunan dos veces a la semana, y no días consecutivos. No es un ayuno completo, pueden comer verduras, y los resultados son muy positivos.
Las calorías que El Dr. Fontana recomienda ingerir diariamente depende de la edad, sexo y de otros factores de cada individuo. Por ejemplo, 800 calorías al día para un joven de 18 años es malnutrición, pero para una persona con 60 años puede que sean excesivas.Muchas personas pueden morir o desarrollar una enfermedad crónica prevenible. Por ejemplo, en Italia el 21% de la población tiene más de 65 años y la cifra será del 34% en los próximos 15. Es decir, un tercio de los italianos será mayor de 65 años (la situación en España es similar).

No hay que esperar a estar enfermos para ir al médico sino inclulcar la medicina preventiva. No es necesario que los médicos nos digan que hay comer sano y realizar ejercicio. Esto lo sabemos pero pocas veces lo ponemos en práctica la gran mayoría de la población.

Quizás falte una mayor dosis de educación en hábitos saludables y sabes que en Mi Ayuno, insistimos en que hay que tener esta educación en hábitos de salud. Tendríamos que aprender de países como Dinamarca quienes se desplazan en bicicleta porque es lo ‘habitual’. Cambiar las costumbres quizás cueste un poco,pero ponernos a ello cuanto antes, nuestra salud depende de ello en gran parte y todos lo sabemos.

¿Nos ponemos en marcha?