La realidad que percibimos los seres humanos se compone de tres dimensiones: largo, ancho y profundidad o altura, expresado de una manera básica; aunque desde un punto de vista científico, el tiempo también es considerado una cuarta dimensión. Y esto viene a cuento de que lo que captamos es muy limitado. En la filosofía del yoga se llama maya a esta realidad, que se interpreta como un “mundo ilusorio”. Esto lo aprendí en uno de mis retiros durante mi formación de instructor de kundalini yoga, y en el cual realicé una alimentación detox de tres días. Mi organismo lo agradeció y me sirvió de acicate para completar mi primer ayuno de una semana al cabo de poco tiempo. Años atrás había comenzado a interesarme por el tema de la alimentación y los zumos de verduras se convirtieron en sustitutos habituales de muchas comidas. Yo era una persona escéptica sobre los beneficios de una alimentación detox o completar un ayuno, hasta que comprobé personalmente lo que me aportaba. Los resultados son inmensos, y la energía física y claridad mental se incrementan de una manera impresionante. El “mundo ilusorio” del que hablaba nos absorbe, y si no tomamos consciencia y nos hacemos responsables de nosotros mismos, acaba llevándonos a un estado agitado y nervioso que, en ocasiones, desemboca en desajustes personales e incluso enfermedades. Tomarse tiempo para un retiro y aprovecharlo para ayunar ayuda a tomar distancia de nuestro día a día y a reconectar con nuestro espacio personal interior, al cual, en demasiadas ocasiones no prestamos la atención adecuada. En Mi ayuno hay la oportunidad de llevar a cabo un ayuno con todas las garantías, y es así por el acompañamiento de profesionales de la salud. Antes he escrito sobre el incremento de la energía física y claridad mental, como resultado de mi experiencia personal después de ayunar, y puedo añadir también, que existen muchos más efectos positivos avalados desde la antigüedad.

Podríamos comentar las diferentes citaciones en su momento de Hipócrates, Platón, Sócrates, Aristóteles, o Galeno, en la antigua Grecia, pero lo que descubrió el Dr. Hellmut Lützner, médico de medicina interna y fisioterapeuta, en el siglo XX es aún más contundente. Con cuarenta años de experiencia en el ayuno terapéutico, explica con claridad en sus publicaciones lo que sucede en el organismo durante el ayuno. “Ayunar es un comportamiento del ser humano independiente, libre en cuerpo, alma y espíritu. El ayuno proporciona la pérdida de peso, una limpieza general del organismo, la eliminación de residuos provenientes de la contaminación ambiental o de la acumulación de estimulantes, una piel renovada y un nuevo tono fisiológico y psicológico”.

Su obra está basada en los fundamentos de Otto Buchinger (1878-1966), igualmente médico alemán, quien fue el primero en documentar sistemáticamente los efectos beneficiosos del ayuno en varias enfermedades.

Y retomo el concepto de la realidad que percibimos como un ejemplo de interpretación del mundo que nos rodea, esto da a entender que existen tantas miradas como los casi 8000 millones de personas que habitamos la Tierra al día de hoy.

A mi particular entender, ayunar es una manera, forma o método, de recuperar el equilibrio interior y mejorar la salud, y de un modo sencillo. En Mi ayuno se ofrece esta oportunidad. Al decir mejorar la salud, no me refiero solamente al cuerpo físico, incluyo también el emocional y mental. Y aquí es donde se conectan los conceptos de la realidad que percibimos y miles de millones de diferentes miradas. Vivimos en un mundo neurótico y es muy conveniente parar para descansar, aquietar la mente, reconectar con nuestro equilibrio interior y continuar viviendo el día a día.