Pasadas las celebraciones navideñas con sus correspondientes comidas copiosas, nos sentimos llenos, cansados y un poco apáticos. Eso sí, hemos podido disfrutar mucho de estar con nuestros seres queridos en las reuniones familiares. Pero siempre alrededor  de una mesa y comiendo en cantidades muy superiores a las habituales.

Esto, queramos o no, pasa factura tanto a nuestro sistema digestivo como a nuestro estado general.

Las comidas excesivas provocan irremediablemente digestiones pesadas, con sensación de pesadez de estómago, acidez, flatulencias y en algunos casos náuseas. Además dejan a todo nuestro organismo fatigado. Seguramente muchos de vosotros habéis experimentado alguna de estas sensaciones estos días. Si queréis devolver a vuestro sistema digestivo la calma que necesita,  a continuación os ofrecemos unas pautas a seguir que esperamos os sean de gran ayuda.

Como estos días hemos hecho trabajar todo el aparato digestivo a marchas forzadas, las acciones que realicemos irán encaminadas en ofrecerle un reposo reparador.

Para empezar el día, lo más recomendable es tomar un zumo, batido verde o smoothie, rico en vitaminas y minerales, que aporta energía de manera saludable.

Por ejemplo podemos tomar:

  1. Zumo de manzana, espinacas, apio, zanahoria y cúrcuma.
  2. Smoothie de frutos rojos, pera, naranja y jengibre.

A media mañana, si es necesario por la actividad que realizamos, se podrá tomar algún cereal en forma de pan o tortitas o copos, con leche vegetal, de avena, arroz, quinoa, etc.

 

En la comida se puede optar por un plato de ensalada variada o por verduras al vapor, acompañado de algún cereal o legumbre, reduciendo un poco la ración habitual de consumo, para favorecer el reposo digestivo que queremos conseguir (con 35 gr pesado en crudo será suficiente).

 

Es conveniente dejar reposar al organismo, por este motivo,  a media tarde sólo si aparece sensación de hambre, se podrá tomar un smoothie.

Para la cena la alternativa más adecuada es un caldo vegetal, con cebolla, apio, hojas verdes de lechuga, hojas de col, laurel y ajos. Acompañado de una pequeña proporción de proteína de origen vegetal, o animal, según preferencias.

No debemos olvidar que serán de gran ayuda las infusiones que favorecen la digestión como la de melisa, regaliz, manzanilla, menta, hinojo, hierba luisa, etc, que se podrán tomar a discreción, a excepción del regaliz que no se consumirá si se padece hipertensión arterial.

El ejercicio físico también nos favorecerá el reequilibrio orgánico, así como la práctica de meditación, o cualquier otra técnica de relajación.

Si después de seguir estas recomendaciones perdura la sensación de pesadez digestiva,  se puede valorar con un experto la posibilidad de realizar un ayuno con supervisión médica, para obsequiar al sistema digestivo de un reposo bien merecido.