No sé si alguna vez os habéis parado a pensar en la importancia que tiene el desayuno dentro de nuestra alimentación, pero realmente es una de las ingestas principales del día.
La palabra desayuno significa salir del ayuno nocturno, ya que mientras dormimos es evidente que no ingerimos alimentos.
Un buen desayuno debe aportarnos una óptima cantidad de nutrientes, así como de vitaminas y minerales.


El típico desayuno de nuestra sociedad donde abunda la bollería, cereales procesados, mermeladas, mantequilla, embutidos, etc, es rico en alimentos acidificantes, y esta no esta no es la mejor opción para empezar el día ni para la salud de nuestro sistema digestivo.
Un desayuno con una alta carga de alimentos rico en glúcidos de rápida asimilación, nos provocara en poco tiempo una rápida subida del nivel de glucosa en sangre. Es decir, un pico de glucemia, una vez llegua al máximo, este empezará a decaer y volverá a aparecer la sensación de hambre. Estos picos de glucemia continuados predisponen a padecer sobrepeso y obesidad. Además sentiremos sensación de falta de energía, cansancio, falta de concentración, irritabilidad, etc.
Para salir del ayuno nocturno lo ideal es empezar el día con zumos verdes, que aportan una inyección de energía y nutrición.
Pero como ahora nos acercamos al invierno vamos a proponernos unos desayunos para combatir el frío, y dejaremos los zumos verdes para otra época del año más propicia.

Desayuno 1
Un bol de leche de avena con 3 cucharadas soperas de muesli, 1 cucharada de pipas de girasol crudas, 1 cucharada de postre de sésamo y 3 nueces.
Una ración de frutos rojos (125gr).
Este desayuno es rico en antioxidantes, vitaminace, flavonoides, Vitaminas de grupo B, selenio y ácidos grasos esenciales.

Desayuno 2
Te roiboos con canela y especies.
Tostadas de pan de espelta con crema de aguacate (aguacate triturado con zumo de limón, pimienta, una pizca de sal del Himalaya), rodajas de tomate cherry, y sésamo.
Este desayuno es rico en ácidos grasos oleico y alfa-linoleico, además de contener un buen aporte de calcio.

Desayuno 3
Un bol de leche de coco con copos de avena, plátano a rodajas, orejones, y 1 cucharada de sopera de semillas de goji.
Las semillas de goji le aportan al desayuno vitamina C, selenio, hierro. Como la leche que se utiliza es de coco no contiene lactosa. Es una leche rica en minerales y oligoelementos como el selenio, el fósforo y el cromo, además de vitaminas del grupo B.

Desayuno 4
Té kukicha con una pizca de jengibre fresco rallado.
Tostada de boniato con queso fresco y cilantro. Para preparar la tostada de boniato se corta el boniato con un grosor de ½ cm y se tuesta en la tostadora 2 o 3 veces hasta que esté dorado. Se utiliza como si fuera la rebanada de pan, se añade el queso fresco triturado con el tenedor y mezclado con el cilantro y una pizca de pimienta. Una pieza de fruta de temporada.
El té kukicha o té de tres años es una bebida muy saludable porque es alcalinizante, es ampliamente conocida por las personas que practican la alimentación macrobiótica por sus innumerables beneficios. Contiene taninos vitaminas del grupo B, vitamina C, minerales como el calcio, selenio, cromo. Es diurético y antioxidante.

Desayuno 5
Un vaso de leche de arroz con una cucharada de semillas de chía.
Tortas de quinoa y arroz con compota de manzana preparada con canela y uvas pasas.
La quinoa es un pseudocereal muy completo, ofrece una gran cantidad de carbohidratos y de proteínas. Tiene un alto contenido en fibra, así como ácidos grasos omega 3 (de orígen vegetal) y omega 6.
Las semillas de chía se consideran un superalimento ya que son una excelente fuente de fibra y antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos omega 3 (ácido alfa-linolénico).

*Todos los cereales y copos de cereales que se utilicen en los desayunos han de ser integrales.
Las opciones que se han escogido de infusiones activan y calientan el organismo a nivel de nutrición energética, por eso son adecuadas para esta época del año.