Hay lugares que invitan más que otros a parar. Lugares donde el ritmo se desacelera de forma natural y donde resulta más fácil escucharse, descansar y volver a uno mismo. El Parador de Argómaniz es uno de esos lugares.
Durante el retiro de Mi Ayuno, además de nuestra supervisión personalizada y de las actividades que acompañan el proceso de ayuno, encontrarás algo cada vez más escaso: tiempo y permiso para parar. Caminar, respirar aire puro, leer, escribir o simplemente no hacer nada. Porque cuando nos damos ese espacio, el cuerpo se regenera y la mente empieza a aclararse.
Como parte de la experiencia, también podrás disfrutar de una entrada al exclusivo SPA del Hotel Gran Lakua de Vitoria, un complemento perfecto para favorecer la relajación y el bienestar durante el retiro.
