El ayuno prolongado y el senderismo marcan el ritmo de nuestros retiros. Cada día proponemos una caminata adaptada al nivel de cada persona, sesiones de movilización corporal —yoga, pilates, estiramientos— y conferencias que abren nuevas perspectivas. También existe la posibilidad de sumar terapias físicas y emocionales.
Caminar, aprender, cuidarse y moverse son los cuatro pilares que definen nuestra manera de acompañar el ayuno.
Menos alimento. Más movimiento. Más conocimiento. Más cuidado.
