Si te sientes mal realizando un ayuno, es fundamental tomar una serie de medidas, ya que no es aconsejable persistir en el proceso si observamos señales de alarma en nuestro cuerpo.
- Interrumpe el ayuno: Si experimentas síntomas preocupantes o severos, lo más prudente es interrumpir el ayuno. Puedes hacerlo consumiendo un pequeño bocado o bebida, preferiblemente algo fácil de digerir como un caldo o jugo, seguido de una pieza de fruta si no tienes problemas de diabetes.
- Hidratación: Asegúrate de estar bien hidratado. Bebe agua, infusiones sin cafeína o caldo. La deshidratación puede causar una serie de síntomas, incluyendo mareo, dolor de cabeza y fatiga.
- Descansa: Si te sientes débil o mareado, siéntate o recuéstate en un lugar cómodo hasta que te sientas mejor.
- Escucha tu cuerpo: Haz un seguimiento de cualquier síntoma que experimentes y cuánto tiempo duran. Si los síntomas persisten o empeoran, es fundamental buscar atención médica.