En líneas generales, podemos distinguir dos tipos de ayuno: el ayuno intermitente y el ayuno prolongado.
- El ayuno intermitente consiste en alternar periodos de ingesta con periodos de ayuno. Por ejemplo, en el protocolo 16/8, alternaríamos 16 horas de ayuno con 8 horas en las cuales podemos ingerir alimentos.
- El ayuno prolongado consiste en la abstinencia de alimento durante periodos superiores a las 72 horas, pudiendo realizarse a lo largo de unos días o incluso semanas, siempre que se cuente con la supervisión adecuada.