En vez de lanzarte de golpe a un ayuno, es más beneficioso y manejable hacer una adaptación gradual hacia este proceso.
- Comienza lentamente con el ayuno: omite snacks pequeños o disminuye tu desayuno, y amplía poco a poco las horas sin comer día tras día.
- Bebe más agua, especialmente en aquellos momentos en los que no vayas a comer, ya que al comer menos, se reduce la ingesta de líquidos provenientes de los alimentos.
- Mejora la calidad de tu alimentación al disminuir el consumo de productos ultraprocesados y privilegiar frutas y verduras. En Mi Ayuno, por ejemplo, enfatizamos una dieta basada en estos alimentos frescos.
- Si aún no tienes una rutina de sueño, es fundamental establecerla. Las primeras etapas del ayuno pueden perturbar el sueño, lo cual es perjudicial para tu salud en general.
- Establece un plan de 5 a 10 días sin café, alcohol u otros estimulantes. Cinco días antes del ayuno, elimina de tu dieta toda proteína animal y los cereales con gluten.
- Escoge un momento en tu vida que sientas adecuado para hacer el ayuno.