Trece días permiten permanecer más tiempo dentro de los procesos propios del ayuno prolongado y dar al cuerpo una continuidad poco habitual en la vida cotidiana. El metabolismo del ayuno se mantiene, el uso de grasas y cuerpos cetónicos se prolonga y la experiencia física y mental gana profundidad.
Retiros de
ayuno prolongado
de 13 días
Retiros de ayuno prolongado de 13 días
- El tiempo pleno del ayuno -
Profundizar sin forzar
Una estancia larga no significa hacer más. Al contrario: hay más espacio para caminar, descansar, aprender, recibir cuidados y escuchar lo que el cuerpo va pidiendo en cada momento. La profundidad aparece precisamente porque no hay prisa por llegar a ninguna parte.
Algunas cosas pierden peso, otras se vuelven más claras y el tiempo empieza a sentirse de otra manera.
Del primer día al último
El retiro comienza con la bienvenida, la toma de parámetros y la valoración médica. Después llegan los días de ayuno, con su ritmo compartido.
Y el último día ocurre algo muy especial: volver a comer. La ruptura del ayuno se prepara y se vive juntos, convirtiendo el primer alimento en una parte más del proceso y no simplemente en su final.
Una inmersión larga
Trece días permiten dejar verdaderamente atrás el ritmo cotidiano. Desaparece la sensación de estar de paso y hay tiempo para habitar el retiro, el grupo, los caminos y también los momentos de silencio.
El paréntesis deja de sentirse pequeño y empieza a tener vida propia.
Dejarse llevar
Seguimiento de constantes, licuado ecológico, senderismo adaptado, movilización corporal, descanso, terapias opcionales, conferencia inspiradora y caldo vegetal. La misma estructura se repite y termina resultando familiar.
Cuando ya no hay que pensar qué viene después, aparece mucho más espacio para estar.
7h45 - Hora de despertar
8h30 - Mobilización corporal
9h15 - Licuado fresco ecológico
9h45 - Salimos a caminar unas 3h.
13h - Tiempo de descanso y Terapías
18h - Conferencias inspiradoras
18h - Caldo de verduras ecológicas
21h - A dormir
Destinos con encanto
En un retiro largo de casi dos semanas que se propone una sola vez al año. El lugar adquiere todavía más importancia. Naturaleza, habitación propia, confort, espacios para descansar y caminos que apetezca seguir descubriendo forman parte de la experiencia.
No hace falta convertirlo en un reto ni alcanzar ningún nivel previo.
Hace falta, sobre todo, querer regalarse ese tiempo.
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de Córdoba 18/10 8/11 Thalasso Palasiet 18/10 6/12 ⮕ RESERVAR PLAZA Parador
de Córdoba ⮕ RESERVAR PLAZA 16/01
Hablar también forma parte del camino
A veces, el primer paso no es ayunar. Es simplemente empezar a hablar.
Antes de decidirse a ayunar, muchas personas necesitan tiempo. Tiempo para entender, preguntar, compartir lo que les preocupa y poner palabras a aquello que quieren cambiar. Por eso ofrecemos una primera conversación, sin compromiso y sin prisa, para escuchar tu momento, orientarte y ayudarte a saber si MiAyuno puede encajar contigo.