Sí, en general es posible, siempre y cuando escuchemos las señales de nuestro cuerpo y lo acostumbremos progresivamente a los cambios en la alimentación. De hecho, es recomendable practicar ejercicio de fuerza con el fin de preservar la masa muscular. Asimismo, ejercicios como el HIIT (Intervalos de entrenamiento de alta intensidad) pueden fomentar la producción de hormona del crecimiento y establecer sinergias positivas con el ayuno intermitente.