El ayuno terapéutico desencadena una serie de cambios fisiológicos en el cuerpo. Estos cambios permiten al organismo adaptarse a la ausencia de ingesta de alimentos y maximizar la eficiencia en el uso de sus reservas almacenadas. Estos son algunos de estos cambios avalados por el conocimiento científico:
- Uso de glucosa: Durante las primeras horas de ayuno, el cuerpo utiliza las reservas de glucosa almacenadas en el hígado en forma de glucógeno. Después de 8-12 horas sin ingesta de alimentos, estas reservas de glucógeno comienzan a agotarse.
- Producción de cuerpos cetónicos: A medida que se agotan las reservas de glucógeno, el organismo incrementa la oxidación de ácidos grasos para producir energía. Una parte de estos ácidos grasos se convierte en cuerpos cetónicos en el hígado, los cuales pueden ser usados como fuente de energía por el cerebro y otros tejidos.
- Disminución de la insulina: La ausencia de ingesta de carbohidratos conduce a una reducción en los niveles de insulina. Esto facilita la movilización y utilización de las reservas de grasa.
- Aumento de la hormona del crecimiento: Se observa un aumento en la secreción de la hormona del crecimiento, que puede ayudar a preservar la masa muscular y tener otros efectos beneficiosos.
- Autofagia: El ayuno activa procesos de autofagia en las células, un mecanismo mediante el cual las células «limpian» o reciclan componentes dañados o innecesarios. Esto puede tener beneficios protectores y regenerativos.
- Activación metabólica: Los cambios metabólicos durante el ayuno activan vías que utilizan energías de reserva y ayudan en la pérdida de peso, ofreciendo beneficios a largo plazo para la salud si se mantienen buenos hábitos.
- Cambios en los niveles de electrolitos: Durante el ayuno prolongado de más de 15 días, pueden producirse cambios en los niveles de electrolitos como sodio, potasio y fosfato. Es crucial monitorear y, si es necesario, corregir estos niveles para evitar complicaciones.
- Mejoras en la sensibilidad a la insulina: Después de períodos de ayuno, algunas personas pueden experimentar mejoras en la sensibilidad a la insulina, lo que puede ser beneficioso para aquellos con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.
- Modulación del sistema inmunológico: Se ha observado que el ayuno puede tener efectos en el sistema inmunológico, aunque el alcance y las implicaciones de estos cambios aún se están investigando.